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La industria música necesita DRM (manejo de derechos digitales)

 

Estimado RIAA,

 

            Los titulares anuncian el estado actual de la industria musical: «La década perdida de la música: las ventas se cortan a la mitad» (CNN, “Music’s …”).  Aplaudo sus esfuerzos de combatir la piratería, la que está causando tanto daño a la industria, pero, más importantemente, a los artistas creativos.  Si no podemos encontrar algunas maneras de proteger las creaciones intangibles como las canciones, o los libros, o las ideas o el software, sus creadores van a simplemente desaparecer.  Si cada vez que un artista pone su creación en el mercado, los piratas la roban y el artista no recibe ninguna recompensa para su trabajo, él no va a tener ninguna motivación para crearla en el primer lugar (Stop Music Theft, “Intellectual …”).

 

            Encontré un ejemplo que ilustra el problema el otro día.  Le pregunté al joven sirviendo las hamburguesas en el Burger King cerca de la universidad, «¿cuántas canciones tienes en su iPod  Pensó un momentito y dijo, «cerca de 5.000, supongo».   Entonces, le pregunté, «¿De dónde las consiguió?  Imagino que no compraste tantas.»  Respondió, «copié las canciones de toda mi familia extendida grande, así como de mis amigos».  Como la RIAA sabe bien, éste es el problema que enfrente la industria hoy.  Una sola copia de una canción – si comprada legalmente u obtenida ilegalmente – está siendo traslado a cientos, miles e incluso millones de personas por interacción directa así como por las redes entre pares (P2P).

 

            Ahora, hay una generación entera de los jóvenes quienes tienen todos tipos de las racionalizaciones para justificar sus acciones.  Un tema común es que la culpa es de la industria musical – que su «modelo de negocio» es anticuado e inadecuado en la edad del Internet.  Entonces, en su manera de pensar, es justificable aprovechar de la situación y usar el Internet «como debería usarse para intercambiar la música».  Ellos han tenido tanto éxito en su racionalización sobre que no están haciendo nada mal que sería casi imposible alcanzar a ellos con los argumentos de bien y mal.  A consecuencia de esto, no es sólo un «modelo de negocio anticuado» – para la industria musical, sino también un «modelo de moralidad anticuado» – para los consumidores jóvenes.  Por eso, los campañas de la RIAA como «si descargas una canción ilegalmente es como robar un bolso» caen en oídos sordos.  (De hecho, la moralidad común probablemente también diría que en muchas circunstancias ¡es la culpa de la dueña del bolso si lo hiciera fácil para un ladrón!)  Además, gracias a las comunicaciones globales por el Internet, ya no es sólo la cultura de Estados Unidos sino la del mundo entero – y, por cierto, en muchas áreas del mundo, las cuestiones de la moralidad son muy, muy detrás de las cuestiones de la sobrevida.  Como la RIAA ha experimentado, enfrente de esta moralidad aquí en Estados Unidos así como en el mundo entero, ni siquiera las «demandas de ejemplo» con multas de millones de dólares tienen mucho impacto para disuadir a los jóvenes del uso de la música gratis.  Noté, en este sentido, que la RIAA ha discontinuado hacer estas demandas e imagino que ustedes alcanzaron a la misma conclusión – que no sería provechoso continuar con tales demandas.

 

            Entonces, ¿qué?  ¿Qué tendrá éxito?  La respuesta sale de los negocios que tienen sus raíces en el mundo de las computadoras – los gigantes como Microsoft.  Si Microsoft manejara su software en la manera en que la industria musical maneja sus canciones, la empresa habría ido a quiebra hace mucho tiempo.  No puede permitirse que una sola copia de Office, por ejemplo, sea usada por cientos o miles de usuarios gratis – y esto es precisamente lo que está pasando con la música.   Tal vez sería útil pensar sobre esto en esta manera: en el «modelo de negocio viejo», no realmente se vendió una canción.  Se vendió un pedazo de plástico en que la canción se imprimió – el que actuó como una licencia de propiedad: si tenía el pedazo de plástico en su posesión, entonces tenía el derecho legalmente de tocarlo.

 

            Lo que ha pasado con la distribución de la música por el Internet es que el pedazo de plástico ya no se necesita, y por eso, el contenedor de la licencia falta y, por eso, también la licencia falta.  Lo que es necesario es encontrar alguna manera para restituir la licencia.  Sin embargo, no es necesario reinventar la rueda – Microsoft y otras compañías del mundo de la computación lo hacen cada día.  Es absolutamente esencial en este dominio.  Como en el «modelo viejo», es tal vez mejor pensar sobre la venta de una licencia, en lugar de la venta de una canción.  Cuando se recibe una copia de Office de Microsoft, realmente se obtiene un paquete de software que permite la «activación de producto» de Office en su computadora si tiene la «clave de producto» apropiada de su compra.  En otras palabras, Office sale del proceso en su computadora si tiene la licencia legal para operarlo, pero inicialmente se envuelve en un «paquete de software de compra», el que en un sentido tiene el lugar del «pedazo de plástico» anteriormente.  Este paquete contiene el «manejo de derechos digitales (DRM)», el que asegura que el usuario esté usando el producto legalmente (PC Magazine, “What …”).  Es sólo necesario hacer este procedimiento una vez – a partir de este tiempo, Office funciona bien en su computadora.  Sin embargo, hay una correspondencia entre la versión de Office en su computadora y los números de esa computadora específica: el mismo paquete no funcionará en la computadora de su amigo, porque el «paquete de software de compra» ya «sabe» que la licencia se ha usado.

 

            Lo que la industria musical necesita es algo similar.  Una persona compra un «paquete de software de compra» que envuelva una canción.  El primer vez que toca la canción (y sólo la primera vez) en su iPod o computadora u otro reproductor,  el envoltorio le pregunta el «clave de producto» de su compra.  A partir de este tiempo, puede tocar la canción tantos veces como quiere, sin otra verificación  – en este reproductor.  Sin embargo, no puede darle su compra a un amigo – porque no va a funcionar: el paquete «sabe» que la licencia ya se ha usado.  Si alguien tiene varios reproductores, sería posible comprar «licencias de sitios múltiples», justo como con software como Office.  Esto es simplemente un ejemplo de la manera en lo que el DRM podría funcionar para la industria musical.  Lo que la industria debería hacer es contratar con una compañía como Microsoft, que sabe bien el sujeto desde experiencia de primera mano.  Probablemente podrían sugerir otras posibilidades también.

 

            En particular, aunque en 2009 la industria decidió acceder a los deseos de Apple de «sin el DRM» para la música en iTunes, eso era un error.  Steve Jobs justificó eso por decir «la mayoría de la música ya se venda sin protección en DVD, entonces el DRM en iTunes no sirve mucho de una propuesta» (PC World, “Jobs: …”; Fast Company, “Apple’s …”).  Apple está usando la misma racionalización como los jóvenes, diciendo en efecto que «es la culpa de la industria musical por ser tan tonta – entonces Apple bien podría aprovecharse de la situación».  Realmente, Apple no quiso fastidiar a sus aficionados jóvenes, quienes quieren intercambiar las canciones sin restricciones.  De hecho, Apple provee a los que quieren intercambiar canciones la herramientas para hacerlo con el Match de iTunes (HITB Magazine, “How …”).  La industria musical debería haber insistido en el DRM, como la industria del cine (AfterDawn, “Warner …”).

 

Dispensar con el DRM era una decisión de conveniencia del momento, pero no va a funcionar en el largo plazo.  Si la industria no quiere suicidarse, tiene que restaurar la protección de la propiedad intelectual – pero en la nueva ambiente de la red.  Los jóvenes sí van a estar molestados, porque están libremente compartiendo las canciones gratis y naturalmente quieren continuar esto indefinidamente.  Cuándo cualquier persona necesita parar algo de beneficio a sí misma, naturalmente no le va a gustar inicialmente.  Pero es esencial que el modelo actual se cambie.

  

            Atentamente,

           


 

 

 

 

AfterDawn.  “Warner rejects Apple’s DRM proposal”.  El 9 de febrero de 2007.  Consultado el 3 de diciembre de 2011 en http://www.afterdawn.com/news/article.cfm/2007/02/09/

            warner_rejects_apple_s_drm_proposal

 

CNN.  “Music’s lost decade: Sales cut in half”.  El 3 de febrero de 2010.  Consultado el 2 de diciembre de 2011 en http://money.cnn.com/2010/02/02/news/companies/napster_music_industry/

 

Fast Company.  “Apple’s iTunes Drops DRM, Adds Tiered Pricing, 3G Downloads”.  El 6 de enero de 2009.  Consultado el 3 de diciembre de 2011 en http://www.fastcompany.com/blog/kit-eaton/technomix/apples-itunes-drops-drm-adds-tiered-pricing-3g-downloads

 

HITB Magazine.  “How Steve Jobs Just Monitized Pirated Music.”  El 8 de junio de 2011.  Consultado el 4 de diciembre de 2011 en http://news.hitb.org/content/how-steve-jobs-just-monetized-pirated-music

 

PC Magazine.  “What Does DRM Really Mean?”  El 8 de abril de 2003.  Consultado el 3 de diciembre de 2011 en http://www.pcmag.com/article2/0,2817,929861,00.asp

 

PC World.  “Jobs: Apple Would Drop DRM if Record Labels Agree”.  El 6 de febrero de 2007.  Consultado el 3 de diciembre de 2011 en http://www.pcworld.com/article/128792/jobs_apple_

            would_drop_drm_if_record_labels_agree.html

 

Stop Music Theft.  “Intellectual Property Owners Unite”.  El 21 de noviembre de 2011.  Consultado el 3 de diciembre de 2011 en http://www.stopmusictheft.com/